Vladimir Sorokin - El hielo


"Una ola de brutales asesinatos sacude Moscú. Los cadáveres aparecen con el tórax destrozado y el corazón aplastado. El único nexo aparente entre las víctimas es su aspecto físico: todos son rubios y de ojo azules."

Vladimir Sorokin, autor ruso que conoce todos los lados de la moneda, esa moneda cruel con la que a veces se les paga a los artistas, a los creativos.
Artista polifacético, formado en el ambiente de la vanguardia moscovita de los años ochenta. fue pintor antes de dedicarse a la escritura.
buscando ser publicado en otros países Vladimir logra su primer reconocimiento en París.
Con la publicación de las novelas "Goluboye salo" en 1999 y "El hielo" en 2002, fue tachado de pornógrafo y perseguido por el gobierno ruso.
En 2005 fue galardonado por el ministerio de Cultura Alemán y recibió el Premio Liberty por su contribución a las relaciones culturales entre rusia y los Estados unidos de América.

Extracto:

-Más preciso imposible...-Gorobovetz alza las manos-. ¡Res-pon-de!
El esternón se resquebraja. El hielo se derrama hacia el suelo. La sangre brota por la piel rota.
El chico cuelga inanimado de las cuerdas. Los ojos azules se ponen en blanco. Las pestañas negras tiemblan. Los tres escuchan. Un flojo estertor entrecortado resuena en el interior del pecho.
-¡Ya está!-se inquieta Uránov.
-¡Válgame Dios! -Gorobovetz tira el martillo.
-¡Lo sabía!-Rutman, alegre, se ríe. Se sopla los dedos.
Los tres se pegan al pecho del joven.
-¡Habla con el corazón! ¡Habla con el corazón! ¡Habla con el corazón! -celebra Uránov en voz alta.
-¡Habla, habla, habla, hijo! -murmura Gorobovetz.
-Habla con el corazón, con el corazón, habla... -susurra Rutman alegremente.
De dentro del pecho ensangrentado y azul del chico surge un extraño rumor casi inaudible.
-¡Dí tu nombre! ¡Di tu nombre! ¡Di tu nombre! -repite Uránov.
-¡Di el nombre, hijo, nombre, dilo! -Gorobovetz acaricia el pelo rubio del joven.
-Tu nombre, di tu nombre, di tu nombre, tu nombre, tu nombre...-susurra Rutman al pezón de color rosa pálido.
Se han quedado inmóviles. Se petrifican. Escuchan.
-Ural - prouncia Uránov.






Comentarios

Entradas populares